
Cuando perdemos un diente, el resto de la boca se desestabiliza y el hueso comienza a reabsorberse (perder volumen). Reponer esa pieza es vital para masticar correctamente y mantener la salud de tus demás dientes. Los implantes nos permiten sustituir de forma segura y duradera uno, varios o todos los dientes, incluso en pacientes con gran pérdida ósea o de encía.
Mediante técnicas avanzadas de regeneración, podemos recuperar el hueso perdido tras una extracción, creando una base sólida para colocar tus implantes dentales.
Al ser dientes fijos, tu fuerza de mordida será exactamente igual que con tus propios dientes. Te olvidarás para siempre de las incómodas dentaduras postizas de "quitar y poner" que se mueven al hablar o al comer.
A diferencia de los puentes tradicionales, no necesitamos tallar, desgastar ni apoyarnos en tus dientes sanos.
La estética y firmeza de los dientes fijos sobre implantes es insuperable. Podrás volver a sonreír, morder una manzana y disfrutar de la comida con total confianza.
Si anatómicamente es posible, podrás disfrutar de tus dientes nuevos fijos desde el mismo día de la colocación de los implantes, mediante la técnica de carga inmediata guiada por ordenador.
Tras el diagnóstico te daremos la mejor opción de tratamiento, entre las que ponemos citar:
Nunca saldrás de la clínica sin dientes. Si debemos extraer piezas en mal estado, nuestra planificación siempre incluye la colocación de dientes provisionales (fijos o removibles) para mantener tu estética intacta desde el minuto uno.
Con esta tecnología 3D simulamos tus futuros dientes y planificamos la cirugía virtualmente sobre tu escáner. Esto nos permite usar una férula quirúrgica para colocar tus implantes con precisión milimétrica, haciendo el proceso más rápido, seguro y con un postoperatorio mínimo.
Consiste en colocar tus dientes provisionales el mismo día de la colocación del implante.
Solución muy innovadora, en la que evitamos en muchas ocasiones la necesidad de hacer regeneración ósea.